domingo, 10 de febrero de 2013

Si yo no lloro, aquí nadie llora.



Naces a oscuras, impotente, y recuerdas que a veces el olvido gana a la muerte. Y adiós. Y hola de nuevo. Porque te quiero y quiero quererme, verme contigo.

Odio la lluvia si no va acompañada de sofá, mimos y peli. Odio ver Madrid llorando. Lo odio tanto…

Quiero acurrucarme a tu lado. Así, despacio, mientras suena Yiruma de fondo y tú tocas mi fondo también despacio. Esta calma sí que está hecha para mí. Te pienso. Te pienso. Te pienso. Y parece que mil escalofríos recorren mi espalda desnuda. Te pienso y te deseo. Te hago un hueco en mis adentros. Frío, como siempre. Pero ahora eres tú el que me congela.

Suena a piano. La noche llega. Madrid llora, y lloramos nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario