martes, 2 de julio de 2013

Noches suicidas.


Créeme que asusta cuando me acuesto y me falta algo… y sé qué es. Cuando acabo cada mirada en unos ojos que no me miran como tú. Y muero un poco más. Y estoy sin ti.

Asusta mucho que necesite oírte oírte para dormir y que tenga que encoger cada músculo para hacerte un hueco en esta cama que desborda ganas y noches pendientes.

Que me recorre un escalofrío desde el cuello hasta los muslos cada vez que te pienso con la luz apagada. Que mis sábanas piden desorden a gritos y los patos de mi cama que les cortes ya las alas.

Pero yo sólo te pido un tímido
      Y suave
      Roce de piel.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario