domingo, 3 de marzo de 2013

Demasiado cerca.



Quizás es que me gusta como hablas cuando te quedas dormido. O como sonrío si en un descuido mis pies desnudos tocan los tuyos. Tal vez sea que me muero por ver el sol acariciándote la cara por la mañana, y que te despiertes a mi lado y suenes dulce, y sepas dulce. Parece mentira que mis piernas reclamen tanto alcanzar tu cumbre y conquistarte. Y que mi cadera cruja al compás de tus manos y tu aliento recorra mi cuello y enredes mi pelo ya enmarañado. Ni el último aliento será suficiente para agotarme. La noche respira luna, niebla, mientras nosotros temblamos.

Pero siempre estarás demasiado cerca para tocarte.

3 comentarios:

  1. Me encanta este texto, lo que no sé si sabes que varios blogs han cortado, pegado y publicado esto mismo...
    Suerte y espero seguir leyéndote.
    Eleienete.

    ResponderEliminar
  2. Personalmente digo que yo lo he colgado en el mío, lo que pasa es que lo copié hace tiempo en una página de word en la que guardo cosas que me gustan y no recordaba de dónde lo saqué. No recordaba que lo encontré a través de tu twitter.

    Pido mis disculpas y pondré que es tuyo.

    ResponderEliminar