Debería dejar de sorprenderme el
hecho de que sólo soy capaz de escribir cuando estoy triste. Pero es que he
pasado varios días completamente feliz, y claro, ahora se hace raro.
No sé si es Madrid quien tiene la
culpa. Tal vez es la niebla, tal vez la lluvia, quizás este perfecto frío o
simplemente el hecho de que esto está muy vacío. Quizás sea Madrid y quizás no.
Puede que todo se encuentre fuera. Mucho más lejos. O puede ser que sea el
inevitable acto de echarle la culpa a los demás sin saber que el verdadero
problema soy yo.
No sé, no me apetece nada esta
situación. Devuélveme la sonrisa.
¿Qué tendrá Madrid? Me quedo por aquí para leerte más a menudo.
ResponderEliminar¡Qué bonita entrada! Yo también me quedo, si me lo permites.
ResponderEliminarUn abrazo.
Luna Plateada