martes, 11 de junio de 2013


Me han dicho que por las noches debo ser obediente y hacer sumiso caso a todo lo que digan tus manos y roce mi vientre. Que debo dejarme y dejarte que hagas conmigo lo que quieras, que ensanchas las camas y encoges mis caderas cada vez que me miras provocando un incendio. Que vas por ahí diciendo no sé qué de mi espalda y de esos lunares que de cerca parecen islas abandonadas, y esas costillas que recorren tus dedos como si del fin del mundo se tratara.

Sin embargo yo me callo, que prefiero sentir y sentirte. Que las noches no se gastan solas. Que te necesito a ti. Que te necesito aquí...

Y luego te preguntas el por qué de mis dudas, si es justo mi almohada quien duda si tus sueños son conmigo y si tus pies estarán tan fríos como mi cabeza. Pero qué más da... si sólo me importa tenerte. Tenerte bien fuerte.

2 comentarios:

  1. Oh, me he imaginado la escena. No hay que ser sumisa, hay que saber atacar cuando la presa cree tener el poder.

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  2. Tenerte y no soltarte, me encanta como escribes.

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