miércoles, 20 de febrero de 2013

Eres la causa y el efecto.



Debería dejar de sorprenderme el hecho de que sólo soy capaz de escribir cuando estoy triste. Pero es que he pasado varios días completamente feliz, y claro, ahora se hace raro.

No sé si es Madrid quien tiene la culpa. Tal vez es la niebla, tal vez la lluvia, quizás este perfecto frío o simplemente el hecho de que esto está muy vacío. Quizás sea Madrid y quizás no. Puede que todo se encuentre fuera. Mucho más lejos. O puede ser que sea el inevitable acto de echarle la culpa a los demás sin saber que el verdadero problema soy yo.

No sé, no me apetece nada esta situación. Devuélveme la sonrisa.

lunes, 11 de febrero de 2013

Enrédame el pelo.


Te giras y finges que no estoy a tu lado. La noche me sonríe y sería un pecado dejarte a medias. “Enrédame el pelo”, te digo. Y ni con esas te inmutas. Quizás sería mejor esconder las manos entre las sábanas. A tientas. Me escurro por tus piernas. Está bien que hoy no te quejes. Tienes los pies fríos y acaricias mi cadera. Ahora eres tú quien se escurre, y entonces yo cedo mi cuerpo a tu ciencia. Hormigueo por todo el cuerpo. Siempre consigues crear escalofríos desde mis muslos hasta el último punto de mi columna vertebral. Es mejor que el invierno me de una tregua y yo me deje llevar.
Suave. Lento… quiero que me hagas crujir.

domingo, 10 de febrero de 2013

Si yo no lloro, aquí nadie llora.



Naces a oscuras, impotente, y recuerdas que a veces el olvido gana a la muerte. Y adiós. Y hola de nuevo. Porque te quiero y quiero quererme, verme contigo.

Odio la lluvia si no va acompañada de sofá, mimos y peli. Odio ver Madrid llorando. Lo odio tanto…

Quiero acurrucarme a tu lado. Así, despacio, mientras suena Yiruma de fondo y tú tocas mi fondo también despacio. Esta calma sí que está hecha para mí. Te pienso. Te pienso. Te pienso. Y parece que mil escalofríos recorren mi espalda desnuda. Te pienso y te deseo. Te hago un hueco en mis adentros. Frío, como siempre. Pero ahora eres tú el que me congela.

Suena a piano. La noche llega. Madrid llora, y lloramos nosotros.

jueves, 7 de febrero de 2013

Moment VIII

-¿Y si nos mordemos ya?-
digo arañándome los labios
mirándote a los ojos
como si perdonara perdonarte.


domingo, 3 de febrero de 2013

Moment III

Del crujir de mis caderas
te deslizas.
Y recorres el infinito
creyendo que realmente
no tiene fin.