miércoles, 12 de diciembre de 2012

Nada.

Te has convertido en humo, ahora eres sólo un leve recuerdo que aparece aquí dentro, en algún lugar de mi frío cuerpo. Si te pienso sólo puedo decir que lo que pasó no fue real. Así te recuerdo, como una imaginación. No queda ni un atisbo de reacción por parte de mi cuerpo al pensar en ti.
Hoy te he visto, y ya no me provocas nada de lo que sentía antes al mirarte... ahora es mucho peor. Me has mirado y me has partido el alma y has derrumbado todos los pilares en los que se sostenía mi mundo sin ti. Un mundo un poco menos bueno, un mundo algo más vacío. Y no quiero ser lluvia otra vez. No quiero y no puedo... Te odio mucho. Y, por lo que parece, aún te quiero mucho.

1 comentario:

  1. Es alucinante, sin palabras. Creo que son dos sentimientos que destacan muchísimo siempre, amor-odio y es increíble. Me encanta.

    ResponderEliminar